Hipótesis inéditas sobre la Algeciras medieval

Sí, ya sé que hoy debería estar analizando las endiabladas aristas que afrontan los equipos negociadores del GiBrexit que se reúnen hoy y mañana. Pero lo cierto es que, a estas alturas de la película, lo más sensato es esperar a ver qué dicen cuando acabe esta ronda o, al menos, esta primera jornada. Y así nos haremos una idea de por dónde pueden ir las cosas cuando acabe esta semana. Entretanto, he pensado que sería interesante contaros lo relevante que ha resultado el hallazgo fortuito de un enterramiento árabe en Cala Arena para conocer más de la Algeciras medieval. Tanto, que ha abierto hipótesis inéditas sobre la Algeciras medieval que ahora tendrán que desentrañarse.

El cadáver hallado en Cala Arena, entre Punta Carnero y Punta del Fraile, había quedado a la vista por la fuerza del último temporal en ese área, cerca ya del término municipal Tarifa. El estrato de tierra y la posición de los restos, compatibles con la época medieval y el rito islámico, han abierto la puerta a la presencia musulmana no documentada en esa zona, en concreto, en la Algeciras medieval. 

Al personarse en Cala Arena, avisado por la Policía Científica, el arqueólogo municipal de Algeciras, Rafael Jiménez-Camino, comprobó que la posición de los restos era compatible con la de un enterramiento islámico: se apreciaba el cráneo, parte de las costillas y la cadera. Se había desprendido el brazo izquierdo y las extremidades inferiores no estaban. En el rito islámico, los cuerpos se entierran en contacto directo con la tierra, sólo con un sudario, colocados de lado, apoyados sobre un brazo, con piernas flexionadas, y mirando hacia La Meca.

“En condiciones normales, se habría quedado allí. Pero en este caso, el temporal estaba horadando el perfil de tierra y se veía parte del cráneo”, asegura Jiménez-Camino al Chronicle. Así, ante el temor de que la fuerza de las olas pudiera arrastrar los restos, fueron trasladados al Museo Municipal, tras realizarse las fotografías oportunas para dar fe de cómo fue encontrado.

A partir de ese momento, el arqueólogo realizó un informe previo y después los restos fueron retirados para depositarlos en el Museo Municipal. “Además, se ha tramitado el expediente con la Delegación Territorial de Patrimonio, porque hay que hacer una diligencia con el Museo de Cádiz para que sea el depositario legal”, ha declarado la concejala de Cultura de Algeciras, Pilar Pintor. “Este caso supondrá importantes avances en la historiografía medieval de la zona”, añade.

La teoría del poblado islámico

Ahora, Jiménez-Camino se plantea si “se trata de un enterramiento aislado o es una necrópolis. En este último caso, pertenecería a un poblado cercano y eso es realmente interesante”, porque se desconocía que en Cala Arena, o sus cercanías, hubiera habido un asentamiento musulmán en el Medievo.

La seguridad del técnico en que son restos medievales se basa en que “es islámico y la presencia islámica está acreditada en Algeciras en la conquista del siglo XIV. Por lo tanto, si no es actual contemporáneo, lo normal es suponer que es medieval”. Al-Yazira Al-Jadra, capital europea del Imperio meriní y principal puerto de la costa norte del Estrecho de Gibraltar, perduró hasta mediados del siglo XIV. Fue una ciudad económica y culturalmente muy activa, de gran importancia militar y con un puerto de alto valor estratégico. Llegó a estar habitada por más de 20.000 vecinos.

De hecho, en ese área se realizaron prospecciones arqueológicas en los años ochenta y también en los 2000, pero no se hallaron restos de poblados musulmanes. Y es que, apunta el arqueólogo municipal, “dar con esos yacimientos es muy difícil”, al encontrarse en un estrato a unos 50 centímetros de profundidad, como en este caso. “Ahora, tenemos que concretar si hay un yacimiento o son los restos de una única persona y confirmar que, efectivamente, es medieval”. En ese área sí están documentados poblados romanos y púnicos, por tanto, previos a la época de este yacimiento.

¿Un musulmán converso?

Si los restos corresponden a una única persona, Jiménez-Camino considera que podría tratarse de un musulmán converso durante la Reconquista. Al-Yazira al-Jadra vivió un asedio de 21 meses entre 1342 y 1344 hasta ser derrotada por las tropas castellanas del rey Alfonso XI. En 1379, el rey de Granada logra reconquistar la ciudad por la debilidad de los castellanos -debido a la guerra civil por el trono de Castilla al morir el rey-. 

Pero en 1379, recompuesta la corona española, los musulmanes comprenden la imposibilidad de defender la ciudad de otro asedio y la arrasan en tres días para evitar su toma por parte de la corona de Castilla. Una vez cristianizada Al-Andalus, a partir de 1492, Castilla obliga a los musulmanes y judíos a convertirse al cristianismo o, de lo contrario, ser expulsados.

Pese a haber asumido la religión cristiana,“los musulmanes conversos estaban acostumbrados a enterrarse según su rito”, indica el arqueólogo algecireño. Porque, pese a que la mayoría de la población no conversa es expulsada, “hay testimonios de que cierta parte se asentó en zonas rurales. Y, aunque ya profesaban el cristianismo, seguían enterrándose conforme a su tradición islámica”.

Una vez arrasada Algeciras, sus dominios pasaron a formar parte del término municipal de Gibraltar a partir de 1462. Jiménez-Camino asegura que también está acreditado que, entre los testigos de procedimientos del deslinde de los límites de Algeciras y Tarifa, se citó a musulmanes gibraltareños. “Cuando los castellanos intentan acotar los límites de Algeciras, utilizan testigos de Gibraltar para ello. Ésa era una zona de pasos y algunos testigos musulmanes gibraltareños, con nombres islámicos, recordaban que sus abuelos habían vivido ahí”, afirma. Quizá este misterioso musulmán fuera uno de esos moradores. 

Prueba del carbono 14

Una de las claves para acotar con precisión la época del cadáver y conocer mejor su historia es analizar si hay restos de cerámica o exvotos en el lugar. En este caso, hasta el momento, no es así. Sólo se han hallado los huesos de un humano adulto, de los que un antropólogo debe determinar ahora sexo, edad y la cronología exacta. “El mejor indicador para averiguarlo es el carbono 14, porque ofrece un margen de error de tan sólo 150 años, con lo que sería válido para datar la época concreta”, afirma Jiménez-Camino.

En este tipo de actuaciones, el Ayuntamiento algecireño trabaja asiduamente con un laboratorio de Sevilla y, ocasionalmente, con otro de Barcelona. Para llevar a cabo el proceso de datación, los técnicos del laboratorio limpian cuidadosamente el resto óseo a analizar. Del núcleo del hueso, extraen el carbono y miden la pérdida de este isótopo radiactivo. 

El carbono-14 tiene un periodo de semidesintegración de más de 5.730 años, por lo que la pérdida progresiva de ese isótopo estable -que ya no se regenera más cuando una persona fallece-, sirve como cronómetro para conocer la ‘edad’ de sus restos. De acuerdo al arqueólogo algecireño, se espera tener algún resultado respecto a estos huesos a finales de este mismo año.

La caída de Al-Yazira

En 1342, Al-Yazira al-Jadra fue sitiada durante 21 meses por las tropas castellanas de Alfonso XI durante la Reconquista. Sus 30.000 habitantes, entre civiles y soldados bereberes, sufrieron un férreo asedio. El 26 de marzo de 1344, tras la derrota en las vegas del río Palmones del ejército del Reino de Granada que debía socorrer la ciudad, la capital europea del Imperio meriní se rinde y se incorpora a la Corona de Castilla.

Tras la pérdida de Al-Yazira Al-Jadra, los benimerines de Fez se quedan con Gibraltar como puerto de comunicación con sus dominios africanos. Los esfuerzos de la Reconquista se centrarían desde entonces en tomar Gibraltar, asediada en 1350. 

La inesperada muerte del rey Alfonso XI por la peste bubónica ese año -en terrenos linenses, en pleno asedio a Gibraltar- desembocó en una guerra civil entre los pretendientes al trono de Castilla, Pedro I y su hermano Enrique II. Aprovechando la débil guarnición de soldados en 1369, por la necesidad de tropas en el norte, el rey de Granada Muhammad V reconquista Al-Yazira Al-Jadra. Los musulmanes reconstruyen las defensas y establecen allí una gran tropa para defender la ciudad. 

En 1379, recompuestas las huestes cristianas, los granadinos comprenden la imposibilidad de defender la ciudad en caso de asedio y el peligro de que cayera de nuevo en manos castellanas. Por eso, ese mismo año destruyen la ciudad: ciegan el puerto, derruyen las murallas e incendian todos los edificios. En tres días, Algeciras queda totalmente arrasada y permanecerá así hasta la conquista británica de Gibraltar en 1704, cuando parte de los exiliados gibraltareños se establecen en los campos baldíos que ocupaban la antigua Villa Vieja.

**Este artículo fue publicado por primera vez en su versión en inglés en la sección The week in the Campo, del diario Gibraltar Chronicle, el sábado 7 de mayo de 2022.

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